INTOLERANCIA
A LA FRUCTOSA EN NIÑOS CON DOLOR ABDOMINAL
***************************************************************************************************
Aquí
referiré un trabajo, pero siempre han de tener que comentar su caso con el pediatra o
médico al que acudan normalmente para que éste haga un diagnóstico correcto ya que él
y solo él conoce a su hijo.
Lo coloco en mi página
para que sirva de alerta y vean ustedes si abusan de ciertos productos.
R.E.
Gomara y cols. de la Sección de Gastroenterología y nutrición Pediátrica del
Departamento de Pediatría del New York Medical College, presentan un estudio dirigido a
determinar si la intolerancia a la fructosa es una causa frecuente dolor abdominal
crónico en niños
La
fructosa es un monosacárido presente de forma natural en diferentes frutas (manzanas,
melocotones, naranjas, peras
) y que cada vez se usa más como edulcorante de bebidas
gaseosas, zumos de frutas y golosinas.
Su
malabsorción en el intestino delgado podría relacionarse con un aumento de carga
osmótica intraluminal y de la fermentación bacteriana en el colon, originando
distensión y dolor abdominales
Los
autores estudian prospectivamente a 32 niños con diagnóstico de síndrome del intestino
irritable, dispepsia funcional o síndrome del intestino irritable, dispepsia funcional o
síndrome de dolor abdominal funcional
.
. . . . .
Seleccionan a
los 11 con test positivo (test de hidrógeno espirado tras una sobrecarga de fructosa) y
les aconsejan a reducir la fructosa en la dieta. Para ello, les facilitan una lista con
los contenidos de glucosa y fructosa de los alimentos más comunes, prohibiéndoles
aquellos con una mayor proporción de fructosa (ej. Miel, dátiles, naranjas o
determinadas bebidas).
Asimismo,
también les prohíben aquellos alimentos ricos en sorbitol, ya que dificulta la
absorción de la fructosa (ej. cerezas, manzanas y peras).
Tras 15 días de
seguimiento, 9 (81%) pacientes relatan una mejoría inmediata de su sintomatología; uno
no mejora y el otro no es valorable al perderse el seguimiento.
Tras dos meses
de la restricción de fructosa en la dieta, la mejoría persiste. Los niños refieren una
disminución de la intensidad de todos sus síntomas, que incluyen dolor abdominal, distensión abdominal, náuseas,
eructos, flatulencia, diarrea y vómitos, siendo la reducción de los dos primeros
estadísticamente significativa
Para los
autores, la experiencia clínica relatada junto a la bibliografía existente en adultos,
apoya los beneficios de la evaluación de la malabsorción de fructosa en pacientes con
dolor abdominal crónico inexplicado, ya que la restricción de la fructosa en los niños
con test positivo es una forma sencilla de reducir su sintomatología