ALIMENTACION
NOTAS SUELTAS
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III
CURSO HERO BABY DE FORMACION CONTINUADA EN
PEDIATRIA- abril 2008
LECHE
MATERNA
La leche materna
protege al lactante frente a la diarrea agua y otras enfermedades infecciosas debido a la
presencia de un cierto número de compuestos bioactivos, entre los cuales se encuentra
algunas proteínas (como la inmunoglobulina A secretora {sigA}, la lactorferrina y la
lisozima), hormonas y factores de crecimiento y oligosacáridos.
Además la leche
materna contiene galactolípidos y glicoproteínas que también pueden favorecer el
crecimiento de las bifidobacterias por su contenido elevado de ácido siálico.
Muchos de los
enlaces moleculares no son hidrolizados por las enzimas intestinales y pasan al intestino
grueso, sirviendo de sustrato para las bacterias Gram positivas beneficiosas y protegiendo
a los lactantes de las diarreas desarrolladas por Campylobacter calicivirus.
En el futuro
próximo, muchos de estos compuestos exclusivos de la leche materna se podrán añadir a
las fórmulas infantiles, posibilitando un mejor crecimiento y desarrollo de los lactantes
alimentados artificialmente.
La alimentación
con leche materna a demanda está plenamente justificada en el recién nacido, pero no
después.
Los lactantes
mayores alimentados con tomas de pecho muy desordenada pueden sufrir trastornos de
conducta alimentaria, además de carencia de otros alimentos necesarios (carne a partir de
los 6 meses, por ejemplo)
El reciente
Medical Position Paper de la ESPGHAN (2008) establece que la alimentación complementaria
no debe introducirse antes de las 17 semanas de edad ni más tarde de las 26 semanas.
El lactante que
toma solo pecho, es imprescindible aumentar el aporte de hierro y zinc a partir del sexto
mes, por lo que el aporte de carne es fundamental a esa edad.
COMPORTAMIENTO
EN LA NUTRICION DEL NIÑO
En un principio,
el placer de comer se basa en un factor biológico, ya que existen preferencias innatas
por los sabores dulces o por las comidas grasas (hecho que favorece la aceptación de la
leche materna) y rechazo de los alimentos amargos o ácidos (una protección frente a
posibles tóxicos).
(Nota
mía: en otro capítulo ya se decía que al cambiar de mama, la leche que sale al
principio es más dulce que la que estaba tomando en la anterior)
Tras el
nacimiento, el factor ambiental, marcado por la familia, condiciona el gusto por los
sabores salados, las formas, los colores o las texturas de las comidas.
No obstante,
existe una neofobia instintiva, fundamentalmente a las frutas y verduras, y a los
alimentos proteicos, que crece hasta los 5 años y después se normaliza.
La persistencia
del rechazo a probar nuevas comidas puede dar lugar a alteraciones en la conducta
alimentaria.
OBESIDAD
INFANTIL
El aumento de la
ingesta calórica de los niños obesos no siempre se acompaña de una ingesta equilibrada
de nutrientes.
Es frecuente
encontrar ferropenia en estos niños e, incluso, déficits vitamínicos.
No obstante, lo
más llamativo es la presencia de un perfil lipídico alterado, con aumento con aumento de
triglicéridos o disminución del HDL-colesterol, ya incluso en el niño prepuberal.
También son
frecuentes los valores altos de ácido úrico y puede aparecer afectación de las enzimas
hepáticas.
Todas estas
alteraciones metabólicas aumentan el riesgo de sufrir después enfermedades
cardiovasculares.
También pueden
presentar hiperinsulinemia y resistencia a la insulina y, progresivamente, intolerancia a
la glucosa y riesgo de aparición de diabetes tipo 2.
PIRAMIDE
DE LA DIETA ATLANTICA: SALUDABLE, FUNCIONAL Y GASTRONOMICA
ü Diario:
actividad física
ü Diario:
agua abundante
ü Diario:
pan, pasta, arroz, patata, otros granos.
ü Diario:
frutas y verduras
ü Diario:
aceite de oliva
ü Dieta:
lecho, queso y yogur
ü Algunas
veces a la semana: frutos secos, legumbres
ü Algunas
veces a la semana: pescado
ü Algunas
veces a la semana: vacuno, cerdo y aves magras
ü Algunas
veces a la semana: huevos
ü Pocas
veces al mes: carnes grasas, pastelería, bollería, bebidas blandas.