DIARREA
Se define como un aumento en el número de deposiciones y de su fluidez en comparación con las
características habituales de las que venía haciendo el niño.
La DIARREA puede ser aislada y, en otras ocasiones, acompañada de vómitos, fiebre y cólicos
abdominales.
MEDIDAS PREVENTIVAS
Dependen de la edad de su hijo, si bien, en cualquier momento, es fundamental la higiene en la
preparación de la comida, así como en respetar las normas de elaboración de los alimentos (biberones,
por ejemplo).
En los lactantes, lávese las manos y luego maneje los alimentos y los utensilios. Hierva el agua,
el biberón, la tetina y el chupete utilizados por el niño.
En mayores, también en lactantes por supuesto, ha de tener presente:
PREVIO A ACUDIR AL MÉDICO
Si el niño no presenta ningún signo de alarma (ver este capítulo) pueden, ante una DIARREA y
antes de acudir al pediatra, tomar unas sencillas medidas que muchas veces solucionarán el problema.
1.- REPOSO INTESTINAL:
SIEMPRE habrá de existir un reposo intestinal (ver nota al pie) de más o menos duración; pero nunca menos de 12-24 horas (Otros autores aconsejan solo 6-12 horas). Nunca forzar la alimentación -> podría tener consecuencias y efectos secundarios indeseables.
Para lograrlo han de evitar darle comidas que dejen residuos. No le administrarán verduras, fruta de ningún tipo, zanahoria y serán parcos en darle patatas.
Aun cuando yo no soy partidario de ello, quiero citar aquí, por respeto a ellos, que muchos de mis colegas dicen que se puede tomar manzana y zanahoria.
Yo ante la duda, y pensando que, porque durante dos ó tres días no las tomen, no modificará su evolución favorable, les sugiero no se las den.
2.- INTOLERANCIA SECUNDARIA A LA LACTOSA
En casi todos los casos de DIARREA, hay en mayor o menor grado una intolerancia secundaria a la lactosa.
Ha de tenerse presente esta circunstancia y por lo tanto, y sobre todo en lactantes, ha de eliminarse la leche y cualquier otro producto lácteo (queso, yogur, etc.) de su alimentación mientras dure el cuadro.
En los lactantes se le administrará una leche sin lactosa. En los mayores no es fácil que nos la tomen, dado su sabor "peculiar". Las casas comerciales han mejorado esta situación; incluso podríamos añadir sacarina que mejoraría su gusto.
La duración de esta y las otras pautas vendrá dada por lo que diga su pediatra que estará en función de cómo evolucione el cuadro.
3.- HIDRATACION
Se recomienda que en los menores de un año se utilicen soluciones de suero y en los mayores agua.
Lo mismo que decíamos antes de la leche sin lactosa, lo podemos manifestar para el suero. El enfriarlo, y dárselo así, nos facilitará la ingesta por el niño. El frío, no helado, por supuesto, impide que el infante aprecie el sabor. (Como el vino malo que siempre aconsejan: "Sírvase muy frío").
Siempre ha de administrarse en tomas pequeñas y frecuentes, a fin de que sea mejor tolerado por su hijo.
Hemos de conseguir que el niño esté bien hidratado pues de no ser así el hecho de que se deshidrate puede tener graves consecuencias para sus estructuras y, en especial, para el cerebro.
Para ver si está bien hidratado fijémonos si la boca si está húmeda. Si es así, o apreciamos que babea, nos podemos tranquilizar. Otro método sencillo y que los pediatras aconsejamos es introducir el dedo en la boca del niño y si lo sacamos mojado es que no existe deshidratación, claro está, por cuanto deshidratación significa "falta de agua" y aquí la hay.
OJO: Esta situación de bondad se puede deteriorar en horas y a veces demasiado rápidamente, por lo que habrá que mantener una vigilancia constante para detectar cuanto antes cualquier alteración en su evolución.
***** EL PELIGRO DE LA DIARREA ES LA DESHIDRATACIÓN *****
4.- NO USE MEDICAMENTOS
Sin que el pediatra los haya recetado -> NO utilizar ningún medicamento, pues pudiera dar lugar a graves consecuencias.
Recordamos aquí que la DIARREA, así como los VÓMITOS, son mecanismos defensivos con los que el organismo trata de expulsar, de forma rápida y explosiva, aquellas sustancias, gérmenes y toxinas que provocan alteración de su funcionalidad.
Por tanto, frenarlos es, en muchos casos, ir contra una defensa natural que tenemos.
El pediatra ya le dirá cuando y como han de cortar esta situación. Deben acudir a él si se prolonga el cuadro o ven que el estado general del niño va empeorando.
Con objeto de conseguir un mejor diagnóstico por parte de su médico, anote el número de deposiciones y su aspecto, así como la cantidad de líquidos que ha tomado.
Nota: por supuesto, no utilice sustancias o alimentos que le "hayan dicho" que "cortan" la DIARREA (Por ejemplo el chocolate). La consecuencia más frecuente es el aumento de intensidad del cuadro y su prolongación en el tiempo).
HA DE CONSULTAR URGENTEMENTE