FONTANELA


 

Hay, en el RN (recién nacido), dos fontanelas: anterior y posterior.

La primera es la que apreciamos encima de su cabeza y un poco atrás del hueso frontal.

La segunda no la apreciarán abierta en todos los niños, aun cuando el pediatra si la palpa.

De ella, hay poco que decir por cuanto siempre es de tamaño pequeño y cierra, a la palpación,

sobre los 4 meses de edad.

Si permaneciese de tamaño grande y no se cerrase sobre esa edad, tendríamos que valorar

este hecho.

En cuanto a la anterior, decir que, cuando el niño nace con ella muy pequeña, puede ampliarse

tras el nacimiento. No es nada anormal y ocurre en las primeras semanas.

El que nazca con ella así puede deberse a la presión que han tenido los huesos del cráneo,

unos contra otros, en el vientre de su madre.

Luego empieza a reducirse y puede terminar de cerrarse sobre los 9 a 18 meses.

Lo mismo que con la posterior, si, a esa edad de 18 meses, permanece grande y sin cerrar,

habrá que estudiar el problema.

De todos modos, el pediatra la explora siempre y ya notará cualquier alteración.

 

 

PERÍMETRO CRANEAL

Debe ir aumentando a lo largo del desarrollo para que permita el crecimiento del cerebro del niño.

El que permanezcan abiertas las fontanelas permite que suceda en la forma deseada.

Si se cerrase definitivamente, las fontanelas, nada más nacer, no facilitaría el aumento de la masa

cerebral y con ello las facultades del sistema nervioso central.

Hay niños patológicos en los que nace, o sucede pronto, con los huesos craneales unidos. Tienen

que ser intervenidos y separadas sus uniones para un aumento normal del perímetro y lo que conlleva

con ello.

El pediatra ya mide, en los controles de salud, el PERÍMETRO CRANEAL para ver que la evolución es la

esperada.

Se mira hasta los dos años, pues a partir de ahí el aumento es muy lento.

Nace con 34-35 cms de medición y llega a alcanzar al final del desarrollo los 54-55 cms.

Crece muy rápidamente en el primer año de vida, alcanzando los 44 cms a los 6 meses y los 47

al final del año.

Pueden apreciar que crece más en los primeros doce meses que en el resto de su vida.

En los dos primeros años aumenta el doble de lo que lo hará entre los 24 meses y los 17-19 años

en que finaliza el crecimiento del ser humano.

De ahí la importancia de controlar el PERIMETRO CRANEAL, en los dos primeros años de

vida, sobre todo en el primero.

Si se frena el crecimiento o se acelera, será un niño a estudiar. Cambios mínimos no modifican

el criterio de que evoluciona bien.

Por último, decir que la medida del cráneo no se ve, normalmente, afectada porque su peso o

su talla sufran deterioro en el desarrollo.

La naturaleza protege lo más importante -> la INTELIGENCIA.

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