PRIMEROS PASOS
La fecha-inicio de la deambulacíón. varía varios meses de unos niños a otros.
Va desde el 8º al 15º mes de vida. Hay casos excepcionales que se salen de estas cifras y que sin
embargo son niños normales tanto los que la inician antes como aquellos en los que se retrasa.
El promedio son los 13 meses, pero los habrá que no anden hasta los 15-16 y pueden estar dentro
de la normalidad.
Si un niño llega a los 14 meses y no anda; pero, hasta el momento, ha seguido una evolución
neurológica normal, no deben sospechar ninguna patología.
Esperando un poco más, veremos como anda perfectamente.
Nunca sean de los padres que dicen: "el primo Pepito, a esta edad, ya andaba".
Tengan calma y, si notan algo raro, comenten con el pediatra el cual les orientará sobre la mejor
actitud a tomar.
Los doctores Romeu y Alfonso, en un trabajo realizado sobre el APRENDIZAJE indican:
"En principio, y como norma general válida, cualquier proceso de aprendizaje requerirá una maduración previa".
Y, a continuación añaden:
"La mayor parte de los niños y niñas empiezan a andar alrededor de los 13 meses, porque a esa edad es cuando su cerebro y sus músculos han alcanzado el crecimiento suficiente (la maduración, podemos decir) para andar".
El Dr. A. Gesell publicó un famoso trabajo sobre gemelos univitelinos que eran sometidos al mismo
aprendizaje en momentos madurativos diferentes.
Demostró que no era bueno, es más, que era contraproducente el enseñar a andar, muy
precozmente.
Nota: Univitelinos: gemelos exactamente iguales, al nacer de un solo vitelio.
Demostró experimentalmente este hecho y llegó a la conclusión que un hermano al que se le había
empezado a enseñar a los 9 meses, no anduvo bien hasta los 14 meses. En cambio al que se le inicio la
estimulación para la marcha a los 12 meses, aprendía a los 13. (Nota: recuerden el dicho popular -> "No
por mucho madrugar, amanece más temprano).
Cuando fuercen a su hijo para que haga algo para lo cual aun no ha madurado, lo único que
conseguirá es angustiarle al verse imposibilitado para lograrlo.
No todos los niños evolucionan, maduran, con el mismo ritmo.
Deben tener muy presente este hecho.
Sus PRIMEROS PASOS son movimientos rudimentarios. Cuando empieza a caminar, su marcha
es insegura.
Anda con las piernas abiertas, los brazos separados y levantados hacia adelantes, con objeto de
mantener el equilibrio.
El interés de los niños, por "tocar y coger" las cosas del mundo que le rodea, hace que estos
intenten andar antes de estar preparados para ello.
Se caerán muchas veces y les obligarán a estar atentos a su caminar.
Los padres se sentirán contentos con esta nueva batalla ganada por su hijo; pero sus espaldas
se resentirán tanto más cuanto antes inicien este proceso evolutivo.
Nos hemos referido, hasta ahora, a la marcha bípeda; pero muchos niños empiezan por andar
a gatas.
Cuidado con ellos, son rápidos y, en cuanto nos descuidemos, se habrán desplazado a un lugar
peligroso de la casa.