INTERNET Y
LOS NIÑOS
LOS NIÑOS E INTERNET ¿EL LOBO CON PIEL DE
CORDERO?
PADRES Y NIÑOS EN INTERNET
LOS NIÑOS E INTERNET ¿EL LOBO CON PIEL DE
CORDERO?
* INTERNET puede influir en todas las edades, pero sobre todo
en los niños y adolescentes y adolescentes. Internet y la TV pueden llegar a ser el
sustituto de los padres.
* Llega a superar el tiempo que le dedican al de las clases
* Internet no es necesariamente negativo para los niños sino todo lo
contrario, pero la ausencia de control en la red hace que estos deban ser vigilados cuando
naveguen en la misma.
* En la actualidad, no se puede negar la presencia y utilidad de la red.
Es más, su ignorancia puede suponer una temeridad quizás de mayor calibre.
* Una persona persona puede acceder a cualquier parte del mundo y a
multitud de datos sin ningún tipo, prácticamente, de control
* Este va a ser el primer y gran problema cuando han entrado en la red
y entran en programas pornográficos, de violencia, etc.
* La realidad demuestra que Internet es poco seguro para la infancia
salvo que respeten unas normas básicas de control.
INFLUENCIAS NEGATIVAS DE LA RED
* El niño que navega en Internet sin ningún control puede acceder a
contenidos no recomendables como:
- Pornografía - sadismo - masoquismo - apología de la violencia - racismo - racismo -
venta de armas - fabricación libre de bombas y de explosivos - venta de medicamentos sin
control - venta de drogas ilegales - sectas - grupos satánicos - publicidad no controlada
- CHATS (estos, a veces, son muy peligrosos, hacen amistades
que pueden tener graves consecuencias. Se miente mucho y con ánimo de engañar)
* Leyendo los lugares citados en el párrafo anterior los padres deben
tener gran cuidado de a donde viajan sus hijos. Está claro, ¿verdad?
* En estas páginas, pueden facilitar datos de tarjetas de crédito
suyas o de sus padres, datos personales y familiares, sufrir acosos sexuales, incitación
a actos incluso penados por la ley, etc.
MENORES ADICTOS A INTERNET
* El 10 % de los menores son adictos a la red.
* En general, los menores adictos no buscan información sino
sensaciones
INFLUENCIAS POSITIVAS EN INTERNET
* Trabajos escolares - información actualizada al día - noticias en
tiempo real - aprendizaje de idiomas - contacto con amigos de sitios distantes - juegos en
la red - etc.
NAVEGACION SEGURA EN INTERNET
* Password de entrada: clave de entrada al ordenador para que el niño
NO lo pueda utilizar
* Borrar el historial de las páginas en las que han entrado los
adultos
* Filtros, programas protectores, etc .. se impide a los menores entrar
en páginas que contengan palabras clave como pornografía, sexo, etc.
NORMAS DE SEGURIDAD PARA LOS
NIÑOS EN INTERNET según la ACPI
- No des nunca información personal sobre ti, tu
colegio o tu casa. No envíes fotografías sin el permiso de tus padres
- No respondas nunca a mensajes o tablones de anuncios
en los que se incluyan mensajes agresivos, obscenos, amenazantes o que te hagan sentir mal
- Mucho cuidado cuando alguien te ofrezca algo por nada
en Internet y te de una dirección a la que acercarte a por un regalo. Si asistes debe ser
con tus padres
- Cuando recibas o encuentres información que te haga
sentir incómodo díselo inmediatamente a tus padres
- No quedes con nadie desconocido sin el permiso de tus
padres y sin su presencia
- Recuerda que la gente que navega por internet no
siempre es lo que parece, porque no puedes verles ni oírles. Por ejemplo: cuando alguien
te está diciendo por Internet que es una niña de 12 años, puede ser un señor de 45
- Conoce a tus amigos de internet de la misma forma que
conoces a tus otros amigos. No les permitas cosas que no le permitirías a los que tienes
ahora
NORMAS DE SEGURIDAD PARA PADRES
EN INTERNET
* Como resumen de las
mismas decir: Intenten aprender
el funcionamiento de los ordenadores e internet - Sepa siempre que está haciendo su hijo en el
ordenador, pregúntele - Tenga
el ordenador en una habitación donde suele haber gente, nunca en la habitación del menor
(como disculpa decir que así lo pueden utilizar todos los de la casa - Vigile y marque el tiempo que puede
conectarse - Limite el acceso a
áreas específicas - Nada de
chats o canales de conversación, cuanto más pequeños más importante esto último - Leer los mensajes que reciben sus hijos
menores, sobre todo los que sean de desconocidos - Controle la factura del teléfono - No permita que sus hijos queden con alguien
que han conocido a través de internet y haya enviado una foto - Anime a su hijo que le comente aquella información que le
parezca extraña y luego avise a la Policía y/o Guardia Civil de este hecho - Que solo navegue en internet si hay una
persona adulta en casa -
Utilizar todos los sistema de protección que conozcan - Comentar repetidamente los peligros de
internet - Enseñar que no debe
facilitar datos de ningún por internet - Evitar, especialmente, que ande navegando por la noche - Evitar que sus hijos tengan el propio
E - mail del cual solo los padres conozcan el password de acceso - Consensuar con los hijos las reglas de
utilización.
Los niños en
internet
Dres. A.
Guijarro Jiménez y colaboradores
%%%%%%%%%
PADRES Y NIÑOS EN INTERNET
Padres y niños
en Internet
Por Beatriz Pérez Alonso
Navegar con los niños por Internet puede ser ameno y divertido. Este artículo
explica cómo hacer que los padres disfruten con sus hijos en Internet, y también cómo
usar la Red como herramienta educativa para los más pequeños.
Cada día en mayor medida, se tiene la ocasión de leer u oir
noticias sobre los graves riesgos que los niños corren en la Red. A raiz de algunos
desgraciados sucesos ocurridos este tiempo atrás en nuestro país, y en los que estaban
implicados menores, algunos programas de televisión asociaron, sin pretenderlo, el nombre
de Internet a cuestiones tales como la pedofilia, sembrando en la persona poco conocedora
del tema la idea de que el Ciberespacio es una guarida de gentes altamente peligrosas, sin
ningún tipo de control. Desgraciadamente, es relativamente frecuente encontrar a gente
mal informada, que da por sentado y extiende la idea de que Internet es, sobre todo, un
lugar pernicioso en el que se pueden conseguir fotos pornográficas o instrucciones para
fabricar bombas y adherirse a grupos paramilitares o a sectas religiosas. No se puede
negar que hay bastante de cierto en todo esto, pero como cualquier información que
pretenda ser completa debe considerar todos los aspectos de una cuestión, si bien es
cierto que Internet es, involuntariamente, el refugio de muchos maleantes, no es menos
verdad que nunca hemos tenido una herramienta de trabajo, estudio o diversión comparable.
En tanto que enorme base de datos de carácter audiovisual, Internet es una magnífica
ayuda al estudio, para todas las edades, que combina la
posibilidad de acceder desde casa a información exquisitamente preparada por los
mejores especialistas en todas las materias, con el atractivo innegable que la multimedia
interactiva da a los documentos.
Puede que usted se pregunte si debe vedar el acceso de sus hijos, especialmente si
estos son pequeños, a la Red. Este artículo pretende informarle del estado actual de la
cuestión en materia de protección a menores y ofrecerle una serie de razones de peso
para usar Internet con los niños.
Filtros de información
En Junio de 1997 Microsoft anunció la disponibilidad en español de
Microsoft Plus para niños, un software que permite a los padres controlar a qué
programas y archivos pueden acceder sus hijos desde su ordenador y determinar a qué tipo
de contenidos pueden acceder en Internet.
La característica Protección de Microsoft Plus para niños, permite crear rápida y
sencillamente un perfil de acceso a medida para cada miembro de la familia, y cambiar los
perfiles a voluntad, en cualquier momento. También permite a los padres restringir el
acceso a determinados contenidos de Internet, puesto que utiliza la tecnología de
Plataforma para la Selección de Contenidos en Internet, PICS y el sistema de puntuación
del RSAC.
PICS (www.w3.org/pics) es un grupo de trabajo del
Word Wide Web Consortium cuyo objetivo es facilitar el desarrollo de tecnologías que
permitan a los usuarios de medios interactivos controlar el tipo de material al que tanto
ellos como sus hijos tienen acceso.
El RSAC (www.rsac.org), siglas de
Recreational Software Advisory Council (Consejo de Control de Software Recreativo), es una
organización sin ánimo de lucro, que ha desarrollado un sistema de control de páginas
web basado en cuatro parámetros: lenguaje, desnudo, sexo y violencia. Los padres disponen
de cinco niveles de selección dentro de cada uno de los cuatro parámetros, para
determinar a qué cantidad de lenguaje adulto,
desnudos, sexo o violencia pueden acceder sus hijos, dentro de las páginas web
controladas por este organismo. Una vez que se definen los controladores de cada
parámetro, los padres pueden estar seguros de que sus niños están viendo sólo los
contenidos de Internet que están dentro de las restricciones establecidas. Protección,
de Microsoft, también ofrece a los padres la posibilidad de permitir o prohibir que sus
hijos puedan acceder a páginas web no controladas por la RSAC.
En España, la Asociación de Usuarios de Internet, AUI (www.aui.es)
ha propuesto la puesta en marcha de un sistema de criterios de auto-clasificación de
contenidos basado en las etiquetas PICS y gestionados por la Asociación.
El sistema de filtrado defendido por la AUI, y que es posible ya con las últimas
versiones de Netscape y Microsoft Explorer, consiste en asignar a cada documento o sitio
un conjunto de etiquetas que definan el tipo de información mostrada. Una vez clasificada
la información, el software de selección puede discriminar si el acceso está permitido
o prohibido, si debe limitar el acceso a algunos usuarios y a otros no, o permitirlo sólo
en algunas ocasiones. Según esto, el etiquetado podría establecerlo el propio creador o
propietario de la información, eligiendo una o varias etiquetas PICS entre las
previamente establecidas. Sin embargo, la AUI es consciente de que muchos de ellos no van
a querer colaborar, por lo que propone que ciertas organizaciones clasifiquen el contenido
de terceras partes, cuando los creadores o propietarios se nieguen a hacerlo o, no lo
hagan conforme a determinados criterios.
Opiniones para todos los gustos
Entre los internautas más veteranos, el problema de la restricción
del acceso a determinados contenidos levanta auténticas ampollas. Muchos piensan que es
tarea únicamente de los padres controlar a qué tienen acceso sus hijos y ven maniobras
turbias de grupos de presión estatales o paraestatales detrás de cada iniciativa de
filtrado de información.
¿Estamos dando pie con nuestra justa preocupación por nuestros hijos a que todo tipo
de censores actúen a sus anchas, prohibiendo contenidos indiscriminadamente por intereses
particulares? ¿Podría vulnerar la necesidad de proteger a los niños el derecho a la
libertad de expresión, y viceversa? ¿Estamos corriendo el riesgo de destruir
sistemáticamente la Red, apoyando alegremente a cualquiera que enarbole el noble
estandarte de la protección infantil, escondiendo quizás sus verdaderas intenciones?
En tanto que todas estas preguntas no tengan una respuesta definitiva, lo cierto es que
si usted desea que sus hijos pequeños utilicen la Red, debe saber que la Internet no es
Disneylandia, lo que significa que no es, ni mucho menos, un medio sólo o sobre
todo para niños.
Internet es un lugar electrónico y, por tanto, difícil de controlar, básicamente de
y para adultos, donde amparadas en el anonimato, muchas personas dicen, hacen y ofrecen lo
que les viene en gana, de una manera bastante impune. En Internet hay sitios y contenidos,
relativamente fáciles de encontrar, claramente ilegales y otros mucho, que sin serlo en
absoluto, no resultan excesivamente deseables o convenientes para los niños.
Los sistemas de filtrado de los que se habla antes permiten la intervención paterna,
pero por el momento no se utilizan demasiado, ni en casa, ni en el lugar de origen de la
información. Según una noticia publicada en el diario El Comercio, la Unión Europea
parece estar interesada en fomentar el uso de esas técnicas, sensibilizando a gran escala
a padres, niños y profesores, e implicando a las escuelas, las asociaciones de
consumidores y los profesionales de Internet. Según esta misma fuente, esta iniciativa de
la UE trataría de asegurar la coherencia entre los estándares europeos y los del resto
del planeta. Las actuaciones que se anuncian se centran en la creación de teléfonos
especiales para que los usuarios puedan denunciar todos los mensajes ilegales que conozcan
y, en un plan de acción que llevaría a los profesionales a adoptar
sistemáticamente códigos de buena conducta de alcance europeo, destinados a
impedir de raíz la aparición de sitios web dedicados a la pedofilia, el racismo, la
violencia y otros delitos no necesariamente relacionados con los niños.
De cara a lugares de dudoso gusto, como los sitios pornográficos, un niño tiene
prácticamente la misma protección o indefensión que podría tener en la calle. En este
tipo de sitios, se veda la entrada a los menores, puesto que se trata de lugares de pago
que, en el peor de los casos, ofrecen una muestra gratuita más o menos grosera de sus
contenidos. Evidentemente, no es deseable que una criatura pueda acceder libremente ni tan
siquiera a esas muestras, pero lo cierto es que existe una clara diferencia entre
herir la sensibilidad de alguien o poner en peligro su vida y, en
este sentido, es infinitamente más peligroso, a mi criterio, ofrecer alegremente datos
personales a individuos a los que uno no conoce.
La ingenuidad de un niño es total y su curiosidad es insaciable. El único freno
posible al peligro es la prudencia y la educación que sus padres consigan inculcarle para
autoprotegerse. Internet no es un juguete. De la misma manera que no dejaría usted sólo
a su hijo pequeño en la bañera, trate de concebir la Red como una actividad que
compartir con su hijo, no como una forma de dejar que su hijo se distraiga sólo. Sería
una insensatez no advertir al lector que los niños corren este tipo de riesgos.
Adoctrine a su hijo sobre la necesidad de conocer previamente a la persona que está al
otro lado del teclado e infórmele de que no debe dar su dirección postal a nadie que no
sea de entera confianza, puesto que puede tratarse de un adulto con intereses muy
distintos a los suyos. Asegúrese de que si su hijo percibe alguna anomalía en el
comportamiento de la otra persona, va a tener la suficiente libertad y confianza para
informarle a usted de ello de inmediato, de forma que un adulto pueda tomar cartas en el
asunto y ver si el niño se ha asustado con o sin motivo.
Internet es un medio enormemente enriquecedor. Es increible la cantidad de amigos y
experiencias que permite compartir. No hay razón para privar a sus hijos de este medio
fabuloso, si los enseña a ser prudentes, con la misma naturalidad con que de seguro les
enseña a ser precavidos con los desconocidos que puedan ofrecerles caramelos en la calle,
por ejemplo. Tenga en cuenta una cosa: como en muchas otras partes, en Internet hay mucha
gente poco recomendable, pero la mayoría de la gente que está es estupenda.
En resumen, ¿quién dijo miedo?
Esperamos que después de leer este artículo y conocer las
direcciones que le proponemos en él, tenga usted, si no era así, una serie de razones
para considerar que Internet es un lugar interesante para los niños. Como medio
interactivo, les ofrece mucho más que la pasividad que les impone la televisión y, como
vehículo de comunicación humana, enseña a los niños a considerar el ordenador como
algo que va mucho más allá de una simple máquina para jugar. Internet es un lugar
multiligüe que despierta la curiosidad y permite aprender a manejar documentación, a
investigar su búsqueda y a participar en una comunidad internacional compleja.
Hemos visto, sin embargo, como al abrigo de esta idea maravillosa, en la que participan
millones de buenas personas, han surgido, por intereses comerciales o razones de toda
índole difíciles de sistematizar, sitios web que pueden atentar contra la sensibilidad
infantil, u otros que, incluso, pueden llegar a poner en peligro la vida de los niños. En
este lugar, se dan cita también personajes indeseables que pueden entrar accidentalmente
en contacto con nuestros hijos. Su derecho a la libertad de expresión, en algunos casos,
o la dificultad de controlar las actividades ilegales en un macromedio electrónico, en
otros, van a permitirles siempre seguir ahí. No hay que olvidarlo.
|
| posibilidad de acceder desde casa a
información exquisitamente preparada por los mejores especialistas en todas las materias,
con el atractivo innegable que la multimedia interactiva da a los documentos. Puede que
usted se pregunte si debe vedar el acceso de sus hijos, especialmente si estos son
pequeños, a la Red. Este artículo pretende informarle del estado actual de la cuestión
en materia de protección a menores y ofrecerle una serie de razones de peso para usar
Internet con los niños.
Filtros de información
En Junio de 1997 Microsoft anunció la disponibilidad en español de
Microsoft Plus para niños, un software que permite a los padres controlar a qué
programas y archivos pueden acceder sus hijos desde su ordenador y determinar a qué tipo
de contenidos pueden acceder en Internet.
La característica Protección de Microsoft Plus para niños, permite crear rápida y
sencillamente un perfil de acceso a medida para cada miembro de la familia, y cambiar los
perfiles a voluntad, en cualquier momento. También permite a los padres restringir el
acceso a determinados contenidos de Internet, puesto que utiliza la tecnología de
Plataforma para la Selección de Contenidos en Internet, PICS y el sistema de puntuación
del RSAC.
PICS (www.w3.org/pics) es un grupo de trabajo del
Word Wide Web Consortium cuyo objetivo es facilitar el desarrollo de tecnologías que
permitan a los usuarios de medios interactivos controlar el tipo de material al que tanto
ellos como sus hijos tienen acceso.
El RSAC (www.rsac.org), siglas de Recreational
Software Advisory Council (Consejo de Control de Software Recreativo), es una
organización sin ánimo de lucro, que ha desarrollado un sistema de control de páginas
web basado en cuatro parámetros: lenguaje, desnudo, sexo y violencia. Los padres disponen
de cinco niveles de selección dentro de cada uno de los cuatro parámetros, para
determinar a qué cantidad de lenguaje adulto, desnudos, sexo o violencia pueden acceder
sus hijos, dentro de las páginas web controladas por este organismo. Una vez que se
definen los controladores de cada parámetro, los padres pueden estar seguros de que sus
niños están viendo sólo los contenidos de Internet que están dentro de las
restricciones establecidas. Protección, de Microsoft, también ofrece a los padres la
posibilidad de permitir o prohibir que sus hijos puedan acceder a páginas web no
controladas por la RSAC.
En España, la Asociación de Usuarios de Internet, AUI (www.aui.es)
ha propuesto la puesta en marcha de un sistema de criterios de auto-clasificación de
contenidos basado en las etiquetas PICS y gestionados por la Asociación.
El sistema de filtrado defendido por la AUI, y que es posible ya con las últimas
versiones de Netscape y Microsoft Explorer, consiste en asignar a cada documento o sitio
un conjunto de etiquetas que definan el tipo de información mostrada. Una vez clasificada
la información, el software de selección puede discriminar si el acceso está permitido
o prohibido, si debe limitar el acceso a algunos usuarios y a otros no, o permitirlo sólo
en algunas ocasiones. Según esto, el etiquetado podría establecerlo el propio creador o
propietario de la información, eligiendo una o varias etiquetas PICS entre las
previamente establecidas. Sin embargo, la AUI es consciente de que muchos de ellos no van
a querer colaborar, por lo que propone que ciertas organizaciones clasifiquen el contenido
de terceras partes, cuando los creadores o propietarios se nieguen a hacerlo o, no lo
hagan conforme a determinados criterios.
Opiniones para todos los gustos
Entre los internautas más veteranos, el problema de la restricción
del acceso a determinados contenidos levanta auténticas ampollas. Muchos piensan que es
tarea únicamente de los padres controlar a qué tienen acceso sus hijos y ven maniobras
turbias de grupos de presión estatales o paraestatales detrás de cada iniciativa de
filtrado de información.
¿Estamos dando pie con nuestra justa preocupación por nuestros hijos a que todo tipo
de censores actúen a sus anchas, prohibiendo contenidos indiscriminadamente por intereses
particulares? ¿Podría vulnerar la necesidad de proteger a los niños el derecho a la
libertad de expresión, y viceversa? ¿Estamos corriendo el riesgo de destruir
sistemáticamente la Red, apoyando alegremente a cualquiera que enarbole el noble
estandarte de la protección infantil, escondiendo quizás sus verdaderas intenciones?
En tanto que todas estas preguntas no tengan una respuesta definitiva, lo cierto es que
si usted desea que sus hijos pequeños utilicen la Red, debe saber que la Internet no es
Disneylandia, lo que significa que no es, ni mucho menos, un medio sólo o sobre
todo para niños.
Internet es un lugar electrónico y, por tanto, difícil de controlar, básicamente de
y para adultos, donde amparadas en el anonimato, muchas personas dicen, hacen y ofrecen lo
que les viene en gana, de una manera bastante impune. En Internet hay sitios y contenidos,
relativamente fáciles de encontrar, claramente ilegales y otros mucho, que sin serlo en
absoluto, no resultan excesivamente deseables o convenientes para los niños.
Los sistemas de filtrado de los que se habla antes permiten la intervención paterna,
pero por el momento no se utilizan demasiado, ni en casa, ni en el lugar de origen de la
información. Según una noticia publicada en el diario El Comercio, la Unión Europea
parece estar interesada en fomentar el uso de esas técnicas, sensibilizando a gran escala
a padres, niños y profesores, e implicando a las escuelas, las asociaciones de
consumidores y los profesionales de Internet. Según esta misma fuente, esta iniciativa de
la UE trataría de asegurar la coherencia entre los estándares europeos y los del resto
del planeta. Las actuaciones que se anuncian se centran en la creación de teléfonos
especiales para que los usuarios puedan denunciar todos los mensajes ilegales que conozcan
y, en un plan de acción que llevaría a los profesionales a adoptar
sistemáticamente códigos de buena conducta de alcance europeo, destinados a
impedir de raíz la aparición de sitios web dedicados a la pedofilia, el racismo, la
violencia y otros delitos no necesariamente relacionados con los niños.
De cara a lugares de dudoso gusto, como los sitios pornográficos, un niño tiene
prácticamente la misma protección o indefensión que podría tener en la calle. En este
tipo de sitios, se veda la entrada a los menores, puesto que se trata de lugares de pago
que, en el peor de los casos, ofrecen una muestra gratuita más o menos grosera de sus
contenidos. Evidentemente, no es deseable que una criatura pueda acceder libremente ni tan
siquiera a esas muestras, pero lo cierto es que existe una clara diferencia entre
herir la sensibilidad de alguien o poner en peligro su vida y, en
este sentido, es infinitamente más peligroso, a mi criterio, ofrecer alegremente datos
personales a individuos a los que uno no conoce.
La ingenuidad de un niño es total y su curiosidad es insaciable. El único freno
posible al peligro es la prudencia y la educación que sus padres consigan inculcarle para
autoprotegerse. Internet no es un juguete. De la misma manera que no dejaría usted sólo
a su hijo pequeño en la bañera, trate de concebir la Red como una actividad que
compartir con su hijo, no como una forma de dejar que su hijo se distraiga sólo. Sería
una insensatez no advertir al lector que los niños corren este tipo de riesgos.
Adoctrine a su hijo sobre la necesidad de conocer previamente a la persona que está al
otro lado del teclado e infórmele de que no debe dar su dirección postal a nadie que no
sea de entera confianza, puesto que puede tratarse de un adulto con intereses muy
distintos a los suyos. Asegúrese de que si su hijo percibe alguna anomalía en el
comportamiento de la otra persona, va a tener la suficiente libertad y confianza para
informarle a usted de ello de inmediato, de forma que un adulto pueda tomar cartas en el
asunto y ver si el niño se ha asustado con o sin motivo.
Internet es un medio enormemente enriquecedor. Es increible la cantidad de amigos y
experiencias que permite compartir. No hay razón para privar a sus hijos de este medio
fabuloso, si los enseña a ser prudentes, con la misma naturalidad con que de seguro les
enseña a ser precavidos con los desconocidos que puedan ofrecerles caramelos en la calle,
por ejemplo. Tenga en cuenta una cosa: como en muchas otras partes, en Internet hay mucha
gente poco recomendable, pero la mayoría de la gente que está es estupenda.
En resumen, ¿quién dijo miedo?
Esperamos que después de leer este artículo y conocer las
direcciones que le proponemos en él, tenga usted, si no era así, una serie de razones
para considerar que Internet es un lugar interesante para los niños. Como medio
interactivo, les ofrece mucho más que la pasividad que les impone la televisión y, como
vehículo de comunicación humana, enseña a los niños a considerar el ordenador como
algo que va mucho más allá de una simple máquina para jugar. Internet es un lugar
multiligüe que despierta la curiosidad y permite aprender a manejar documentación, a
investigar su búsqueda y a participar en una comunidad internacional compleja.
Hemos visto, sin embargo, como al abrigo de esta idea maravillosa, en la que participan
millones de buenas personas, han surgido, por intereses comerciales o razones de toda
índole difíciles de sistematizar, sitios web que pueden atentar contra la sensibilidad
infantil, u otros que, incluso, pueden llegar a poner en peligro la vida de los niños. En
este lugar, se dan cita también personajes indeseables que pueden entrar accidentalmente
en contacto con nuestros hijos. Su derecho a la libertad de expresión, en algunos casos,
o la dificultad de controlar las actividades ilegales en un macromedio electrónico, en
otros, van a permitirles siempre seguir ahí. No hay que olvidarlo.
La mejor defensa para los niños es que la actitud de sus padres sea de suave
vigilancia. No se trata tanto de que no permita a sus hijos acceder a Internet solos, como
de que no se desentienda de sus conexiones a la Red. Ayúdeles a encontrar nuevos sitios
que puedan ser de su interés. Colabore con ellos en conocer este nuevo mundo que les
ofrece la tecnología. Enséñeles a hacer un uso racional de la Red para que puedan
disfrutarla sin problemas.
Urbania, una página web que le aclarará las
ideas |
Si a estas alturas
no sabe usted qué pensar a este respecto, dese una vuelta por la página web de Urbania,
el Museo de los Niños, en www.urbania.org.ar/urbania/urbania.html.
Es un museo con una superficie total aproximada de 3.500 m2, ubicado en el edificio del
antiguo Mercado de Abasto de Buenos Aires. Es miembro de los organismos internacionales de
mayor renombre que aglutinan a instituciones dedicadas a niños y familias, como el ICOM
(International Council of Museums), la AYM (Association of Youth Museums), la ASTC
(Association of Science-Technology Centers) y el ECSITE (European Collaborative for
Science, Industry & Technology Exhibition).
La sala de exposiciones permanentes del museo dispone de una original muestra
interactiva sobre la ciudad, a escala de los niños, de acuerdo a sus gustos e intereses.
Su estructuración se basa en criterios de última generación, tendentes a revitalizar
las estrategias de comunicación con el visitante. Urbania es un museo abierto, activo y
estimulante, especialmente dedicado a niños entre 3 y 12 años, que recrea la
infraestructura urbana a través de ambientaciones que invitan a jugar y a participar y
permiten el acceso infantil a espacios que normalmente están vedados. Estos escenarios se
estructuran en torno a una serie de instalaciones compuestas por artefactos, dispositivos
y equipos interactivos de diversa complejidad: manuales, mecánicos, eléctricos,
electrónicos y digitalizados.
Con una clara vocación profesional existen La página web de Urbania contiene una
serie de reflexiones especializadas sobre las relaciones de los niños con Internet, así
como información muy interesante, dirigida al niño y al adulto, sobre las posibilidades
que ofrece este medio y sobre las precauciones sensatas y miedos exagerados que promueve.
A este respecto, es muy aconsejable la lectura detenida de varios artículos: La
pornografía, Internet y los niños, de Marcela Czarny; Peligrosa
Internet, de Ariel Garbarz, y Los derechos del niño en la era digital,
de Jon Katz, todos ellos disponibles en este mismo sitio web.
Más interesantes aún son los consejos que se ofrecen en el epígrafe Cómo
cuidarte mientras disfrutas de Internet, dirigido especialmente a los niños en su
propio lenguaje. El documento está redactado en español de Argentina, por lo que si su
hijo es muy pequeño, quizás sea conveniente que le eche usted una mano para entenderlo.
Este documento hace hincapié en prevenir a los niños sobre un aspecto que raras veces se
tiene en cuenta cuando se habla de la protección al menor en Internet: los problemas que
pueden surgir con los desconocidos con los que uno se comunica a través del correo
electrónico.
|
Para padres: información sobre la infancia y
la adolescencia |
Desde el punto de
vista de los padres tal vez puedan ser de su interés las páginas que ofrecen
información sobre salud infantil. Desde las dos direcciones que se comentan aquí, ambas
de pediatras de habla hispana, usted podrá acceder a más lugares de interés,
relacionados con el mismo tema.
La página del Dr. Pereira Pombo (personal.redestb.es/jpereira),
Pediatria para padres comenzó su andadura en Junio de 1997. En palabras de su autor,
los contenidos de la página son pequeños consejos en un lenguaje que intenta ser
comprensible a todos los padres.
Esta página no pretende sustituir al médico de su hijo, sino que es un compendio de
información útil sobre múltiples cuestiones del crecimiento infantil. A través de su
página web el doctor ni atiende consultas, ni mantiene contacto con padres, como es
lógico, pero admite sugerencias sobre temas para incluir en el documento. La página
resuelve muchas de las dudas que los padres novatos no se atreven a plantearle al pediatra
por vergüenza o desconocimiento y trata de combatir algunos de los mitos más extendidos
sobre medicina infantil.
Otra de las mejores páginas de pediatría en español que se pueden encontrar en la
Web es la del Dr. Munguía, en México, llamada Mi Pediatra (www.mipediatra.com.mx). En ella se ha hecho un
trabajo extraordinario de creación y recopilación de artículos y tiene puesta a
disposición pública una impresionante cantidad de información profesional de gran
calidad, que cubre aspectos no sólo estrictamente médicos, sino psicológicos. La
página es, a los efectos, una pequeña biblioteca médica infantil y juvenil, donde se
dan cita muchos especialistas en el tema.
El Dr. Munguía publica, además, un boletín de información relacionada con la salud
de los niños, dirigido a los padres. Se trata de una publicación mensual, cuyos números
en versión electrónica, se encuentran en la página web del doctor. Si desea recoger
periodicamente los nuevos números del boletín, puede visitar www.mipediatra.com.mx
/indice.htm y seguir las instrucciones para que el robot le envíe un correo electrónico
cuando detecte cambios en el índice.
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